
En política, la participación puede entenderse como la participación ciudadana en la toma de decisiones, incluidos los mecanismos para que las personas intervengan en asuntos políticos y sociales, entre otras áreas de acción. Esos mecanismos son cruciales ya que la democracia depende de la participación cívica. Sin embargo, en la era de los macro datos, la participación no es posible sin el acceso y el control de los datos; es decir, los derechos civiles se convierten en derechos digitales. Este artículo trata sobre la alfabetización de datos como un filtro para la participación y el papel de las personas no expertas en los procesos de datos. Debido a que la participación en un mundo basado en datos depende de la capacidad de las personas para participar, las preguntas sobre dónde se pueden trazar líneas para separar a las expertas de las no expertas y si la intervención en la infraestructura de datos requiere un grado de conocimiento para una participación efectiva constituyen una discusión relevante para la práctica y la teoría del activismo como una forma de compromiso político o cívico. Es decir, para rescatar la participación política en un mundo datificado, es necesario un grado de habilidad. Partiendo de una taxonomía de participación en la minería de datos (Kennedy, 2016) y casos empíricos de mapeo de crisis (Gutiérrez, 2018a; 2018b), este artículo ofrece conceptualizaciones para pensar qué implica la participación en la actualidad.